El origen: el Informe Brundtland (1987)
La definición más citada de desarrollo sostenible procede del informe Our Common Future, publicado en 1987 por la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de las Naciones Unidas, presidida por Gro Harlem Brundtland. El informe define el desarrollo sostenible como aquel que "satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades". Esta definición, aunque genérica, estableció dos conceptos clave: el concepto de necesidades (en particular las de los más pobres del mundo) y la idea de limitaciones impuestas por el estado de la tecnología y la organización social sobre la capacidad del medio ambiente para satisfacer las necesidades presentes y futuras.
El Informe Brundtland no se refería específicamente a la construcción, pero sentó las bases sobre las que se construyeron todas las definiciones sectoriales posteriores. Su influencia directa se aprecia en la Cumbre de Río (1992), la Agenda 21 y, más recientemente, en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030.
Las cifras respaldan la urgencia de esta definición aplicada a la construcción: según el Global Status Report 2022 de UNEP/GlobalABC, el sector de la edificación es responsable del 37% de las emisiones globales de CO₂ relacionadas con la energía y del 36% del consumo energético final global. Solo la producción de cemento genera aproximadamente el 8% de las emisiones mundiales de CO₂ (alrededor de 2.800 millones de toneladas anuales). Estas cifras hacen de la construcción sostenible no una opción sino una necesidad estructural para cumplir los objetivos del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a 1,5°C.
La Triple Bottom Line: Elkington (1997)
John Elkington, en Cannibals with Forks: The Triple Bottom Line of 21st Century Business (Capstone, 1997; ISBN 978-1900961271), formuló el concepto de la Triple Bottom Line (TBL): la idea de que la sostenibilidad no puede medirse solo en términos económicos, sino que debe integrar simultáneamente tres dimensiones —económica, social y ambiental— que él denominó profit, people, planet.
Aplicada a la construcción, la TBL implica que un edificio sostenible no es solo aquel que consume poca energía (dimensión ambiental), sino también el que es económicamente viable a lo largo de su ciclo de vida (dimensión económica) y el que contribuye positivamente al bienestar de sus ocupantes y de la comunidad (dimensión social). Este marco tripartito se ha convertido en el esqueleto conceptual de la mayoría de los sistemas de certificación: LEED, BREEAM y DGNB evalúan, con distintos pesos, estas tres dimensiones.
La construcción sostenible según Kibert (1994-2022)
Charles J. Kibert acuñó el término sustainable construction en la Primera Conferencia Internacional sobre Construcción Sostenible celebrada en Tampa, Florida, en noviembre de 1994. En su obra Sustainable Construction: Green Building Design and Delivery (Wiley; 5ª edición, 2022; ISBN 978-1119706458), define la construcción sostenible como "la creación y gestión responsable de un entorno construido saludable basado en la eficiencia de recursos y en principios ecológicos".
Kibert identifica seis principios fundamentales: (1) minimizar el consumo de recursos, (2) maximizar la reutilización de recursos, (3) utilizar recursos renovables y reciclables, (4) proteger el medio natural, (5) crear un ambiente saludable y no tóxico, y (6) buscar la calidad en el entorno construido. Estos principios operan sobre cinco recursos base: suelo, materiales, agua, energía y ecosistemas.
La cuantificación de estos principios es clave. Según datos de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), mejorar la eficiencia energética de los edificios existentes podría reducir las emisiones del sector en un 40% para 2040. En la dimensión de materiales, la madera laminada cruzada (CLT) almacena aproximadamente 0,8 toneladas de CO₂ por metro cúbico, frente a las 0,4 toneladas que emite el hormigón convencional por metro cúbico de estructura equivalente. Estos datos ilustran cómo los principios de Kibert se traducen en decisiones de proyecto con impacto medible.
La edificación autónoma: Vale y Vale (1991)
Brenda y Robert Vale, en Green Architecture: Design for a Sustainable Future (Thames & Hudson, 1991; ISBN 978-0500341179), propusieron una visión de la arquitectura verde centrada en la autosuficiencia del edificio. Su enfoque se basa en la capacidad de las edificaciones para minimizar su dependencia de infraestructuras externas mediante el uso de energías renovables, la captación de agua de lluvia, el tratamiento local de residuos y la selección de materiales de bajo impacto.
Los Vale argumentan que la elección de materiales, los procesos constructivos, la respuesta al paisaje y al clima, la gestión de los servicios del edificio y la participación de los usuarios son las cinco áreas clave donde se materializa la arquitectura verde. Su enfoque, pionero en 1991, anticipó conceptos que hoy son centrales en estándares como Passivhaus y Living Building Challenge.
La normalización: ISO 15392 y el marco europeo
La norma ISO 15392:2019 (Sustainability in buildings and civil engineering works — General principles) representa el consenso internacional sobre qué significa la sostenibilidad en edificación. Define la sostenibilidad como la contribución de las obras de construcción al desarrollo sostenible, considerando su ciclo de vida completo desde la concepción hasta el fin de vida.
La norma establece nueve principios generales: mejora continua, equidad, pensamiento global y acción local, enfoque holístico, participación de las partes interesadas, consideración a largo plazo y resiliencia, responsabilidad, gestión de riesgos y transparencia. Complementan este marco la ISO 21931 (marco para métodos de evaluación del comportamiento ambiental), la EN 15978 (evaluación del comportamiento ambiental de edificios) y la EN 15643 (marco general para la evaluación de la sostenibilidad de edificios).
Definiciones operativas: los sistemas de certificación
Cada sistema de certificación implica una definición operativa de sostenibilidad. LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) la define a través de créditos en siete categorías: proceso integrado, localización y transporte, parcelas sostenibles, eficiencia del agua, energía y atmósfera, materiales y recursos, y calidad ambiental interior. BREEAM (Building Research Establishment Environmental Assessment Method), el sistema más antiguo (1990), evalúa diez categorías: gestión, salud y bienestar, energía, transporte, agua, materiales, residuos, uso del suelo y ecología, contaminación e innovación.
El sistema alemán DGNB (Deutsche Gesellschaft für Nachhaltiges Bauen) es probablemente el que mejor refleja la TBL de Elkington, al asignar pesos equilibrados a las dimensiones ambiental, económica, sociocultural y funcional, técnica, y de proceso. A diferencia de LEED y BREEAM, DGNB evalúa explícitamente el coste de ciclo de vida y la adaptabilidad del edificio a cambios de uso futuros.
En cifras, a finales de 2023 existían más de 180.000 proyectos registrados en LEED en 185 países, sumando más de 2.600 millones de metros cuadrados. BREEAM había certificado más de 600.000 edificios en 90 países. El sistema DGNB contaba con más de 9.000 proyectos certificados. Estas cifras demuestran que las definiciones operativas de sostenibilidad no son teóricas: se aplican a escala global con métricas verificables.
Síntesis: una definición integradora
Analizando las definiciones anteriores, la construcción sostenible puede definirse como la práctica de diseñar, construir, operar y desmantelar edificaciones de modo que: (1) no consuman más recursos de los que los sistemas naturales pueden regenerar, (2) no generen más residuos y emisiones de los que los sistemas naturales pueden absorber, (3) sean económicamente viables a lo largo de su ciclo de vida completo, y (4) contribuyan al bienestar físico, psicológico y social de sus ocupantes y comunidades.
Esta definición integradora recoge la dimensión intergeneracional de Brundtland, las tres dimensiones de Elkington, los principios operativos de Kibert, la autonomía de los Vale y el enfoque de ciclo de vida de la ISO 15392. No es un concepto estático: evoluciona con la ciencia, la tecnología y la normativa, como demuestra la incorporación reciente de criterios de resiliencia climática, economía circular y carbono de ciclo de vida completo.
Tabla comparativa de definiciones
Bibliografía
- [1]Our Common Future (Brundtland Report)Oxford University Press. ISBN: 978-0192820808
- [2]Cannibals with Forks: The Triple Bottom Line of 21st Century BusinessCapstone, Oxford. ISBN: 978-1900961271
- [3]Sustainable Construction: Green Building Design and Delivery (5th ed.)Wiley. ISBN: 978-1119706458
- [4]Green Architecture: Design for a Sustainable FutureThames & Hudson, London. ISBN: 978-0500341179
- [5]ISO 15392:2019 Sustainability in buildings and civil engineering works — General principlesInternational Organization for Standardization.
- [6]EN 15643 Sustainability of construction works — Framework for assessment of buildingsEuropean Committee for Standardization.
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